Este articulo dice que hacer para evitar que nos niños se muerdan las uñas. Es un vicio que con el tiempo pasa factura, se puede convertir en un hábito, malísimo, debido a que puede llegar a causar infecciones en las encías entre otras muchas coas. Es algo que se tiene que tratar desde muy pequeños y saber la causa de hacerlo, para poder tratarlo.
domingo, 1 de marzo de 2015
COMO PREVENIR LAS CARIES
En este artículo nombra una serie de consejos para prevenir las caries, en los niños. Están muy bien porque te orienta e informa para en un futuro aplicar estos consejos en el aula donde lleguemos a trabajar. Alguno de estos consejos nos han parecido curiosos, sobre todo en el que dice que si no desayunan los niños tienen más riesgo de aparición de caries.
LA TARTAMUDEZ
La tartamudez es la disfluencia más habitual; un trastorno del habla que consiste en una alteración del ritmo y la fluidez verbal, que se caracteriza por repeticiones indeseadas de sílabas, palabras o frases, acompañadas de interrupciones espasmódicas de la conversación, que producen angustia y son difíciles de controlar.
El origen de la tartamudez está en la falta de coordinación de los movimientos periféricos del habla, pero no se conoce su causa. Esta afección, al igual que el resto de las alteraciones del habla, tiene una mayor incidencia en los varones (cuatro veces más que en las mujeres), y se manifiesta normalmente entre los tres y los seis años. Cuando se inicia en la edad adulta suele estar relacionada con un acontecimiento traumático o una lesión en el sistema nervioso.
Los especialistas consideran que la tartamudez se debe a un conjunto de causas que interactúan entre ellas como factores genéticos, orgánicos, psicógenos, la zurdera corregida, trastornos emocionales...
Disfluencia normal
Es la que se produce cuando el niño está aprendiendo a hablar. En esta etapa es habitual que repitan sonidos, sílabas y palabras, especialmente en el inicio de las oraciones. El niño tiene muchas ganas de comunicarse, pero su pensamiento es mayor que su fluidez verbal y cuando no recuerdan el nombre de un objeto, por ejemplo, pueden repetir sílabas o una palabra hasta que consiguen encontrar el término adecuado (“Qui-qui-qui-quiero el coche”).
La disfluencia normal es más frecuente cuando el niño está emocionalmente alterado (muy contento o enfadado), cuando está cansado, o si le presionan para que hable. También puede desaparecer y reaparecer semanas o meses después. En el caso de disfluencia normal, además, los niños no suelen reparar en sus errores, o no les dan importancia, por lo que no se sienten frustrados ni avergonzados.
Tartamudez leve y grave
A diferencia de la disfluencia normal, que aparece y desaparece, la tartamudez leve sigue un patrón más regular. Puede que solo se presente en determinadas situaciones, pero probablemente se repetirá siempre que surjan esas mismas situaciones, y el niño suele avergonzarse y sentirse frustrado cuando le ocurre.
En los casos de tartamudez grave la disfluencia del lenguaje se produce muy a menudo, y el niño se muestra tenso y, en ocasiones, evita hablar por miedo al ridículo. Es más frecuente entre los niños mayores, pero puede aparecer en cualquier momento entre los dos y los siete años, tras un periodo de tartamudez leve, o de repente, sin que existan antecedentes.
Tipos de tartamudez y síntomas
La tartamudez puede ser clónica, tónica, o mixta. La tartamudez clónica, que es la más conocida (se ha utilizado mucho para conseguir efectos cómicos en el cine o en el teatro), consiste en la repetición involuntaria de sílabas o palabras. En la tartamudez tónica se producen espasmos que detienen o interrumpen la conversación, y puede deberse a una inmovilidad muscular fonatoria que bloquea totalmente la emisión de sonidos, por lo que frecuentemente se asocia con movimientos de cabeza, pies o manos del afectado. Latartamudez mixta es la más frecuente y combina los síntomas de ambas.
Los signos que pueden alertar a los padres de la existencia de un problema de tartamudez que debe valorar un especialista son:
- El niño repite sonidos, palabras o frases después de cumplir los cuatro años.
- Gesticula mucho al hablar (parpadeo, muecas).
- Sacude la cabeza cuando habla.
- Siente vergüenza al hablar e, incluso, intenta evitarlo.
- Le cuesta comunicarse y se siente frustrado por ello.
Tratamiento de la tartamudez
La tartamudez es un trastorno del habla muy relacionado con el entorno de la persona afectada. De momento no existe ningún tratamiento capaz de eliminar el problema, y la terapia debe ir orientada a mejorar la calidad de vida del paciente. Aunque es importante recordar que detectarlo a tiempo ayuda mucho a corregir el problema.
Respecto a los padres o maestros, es conveniente remodelar el ambiente en el que se desenvuelve el niño para disminuir los episodios de tartamudez en la medida de lo posible, y que el menor se sienta relajado y cómodo para expresarse, sin miedo a hacer el ridículo o ser evaluado y criticado.
No conviene corregirle si se traba, ni meterle prisa, hay que dejarle hablar con tranquilidad, y centrándose en el contenido de lo que dice y no en la forma en la que lo dice.
RESUMEN:
La tartamudez afecta sobre todo a varones de 3 a 6 años, e desconoce la causa
Es muy importante atender el entorno que rodea al niño que presenta tartamudez y de eso se tienen que servir tanto padres como educadores para poder corregir este trastorno del habla.
OPINIÓN PERSONAL:
Es muy importante dejar al niño que vaya a su ritmo sin corregirle constantemente ni que se sienta presionado, así avanzará más rápido y su autoestima se elevará al ver progresos.
ESTREÑIMIENTO
¿Qué es?
Es la expulsión difícil o poco frecuente de las heces. En los niños alimentados al pecho es un hecho muy infrecuente. Es más frecuente en los bebés alimentados con leche artificial.
El ritmo intestinal puede ser muy diferente de un niño a otro. Hay bebés que realizan deposiciones cada día y otros cada dos o tres días, teniendo ambos niños un hábito deposicional normal. Siempre lo tendrá que valorar el Pediatra.
No hay que pensar en estreñimiento si un lactante menor de seis meses hace mucho esfuerzo al defecar (se pone rojo, levanta las piernas y empuja) pero no llora cuando la realiza. Es una situación normal del lactante pequeño.
Síntomas
La defecación es dolorosa, poco frecuente (más de 4 días sin defecar), el abdomen está hinchado y vemos al bebé molesto.
Es frecuente que, como consecuencia del estreñimiento, el bebé presente alguna fisura anal que haga dolorosa la defecación y tiña de con hilitos de sangre las heces.
Causas de estreñimiento en el lactante
- Mala preparación de los biberones (muy concentrados, es decir, añadiendo más cacillos de leche en polvo de los recomendados)
- Dieta pobre en fibra y en líquidos
- Los cambios de dieta (cuando se introducen los alimentos sólidos o la leche artificial)
- Predisposición familiar (genética; el padre o la madre también padecen estreñimiento)
- Fisura anal (el bebé se resiste a defecar porque le duele)
- Problemas intestinales: megacolon congénito
- Hipotiroidismo
En el 90% de los casos el estreñimiento es de causa desconocida, sin una causa que lo justifique. Es llamado estreñimiento funcional.
Tratamiento del estreñimiento funcional
Debe ser, principalmente, un tratamiento dietético. Los biberones deben prepararse correctamente; si el bebé empieza a tener una dieta diversificada, que sea rica en fibra.
Ofrecer agua al niño durante todo el día para garantizar una buena hidratación puede ayudarle a evacuar con facilidad.
En los casos más graves se utilizarán laxantes, supositorios o enemas recetados por el pediatra.
Cuándo consultar al Pediatra
- El bebé llora cuando realiza las deposiciones
- Hay hilitos de sangre en las heces
- Si la deposición se retrasa más de tres o cuatro días (y no es su ritmo habitual)
- Si hay dudas de cómo tratar el estreñimiento
RESUMEN:
El estreñimiento se detecta cuando el niño tiene dificultad para la expulsión de las heces, le duele y además encontramos sangre en las heces.
Los síntomas son muy claros: tripa hinchada, malestar y no querer o evitar la hora de la expulsión de las heces a causa de un dolor intenso.
Se recomienda fundamentalmente: una buena preparación de los biberones, es decir, atender muy bien a las medidas que se indican e hidratar mucho al bebe durante todo el día.
En los casos extremos: uso de laxantes, supositorios o enemas recetados por el Pediatra.
OPINIÓN PERSONAL:
Es fundamental llevar una dieta equilibrada, la hidratación es fundamental y sobre todo llevar las medidas del biberón tal y como te explican; así podremos evitar parte del estreñimiento.
Evitar usa los laxantes, enemas o supositorios ya que no es agradable para el bebe y muchas veces no es necesario.
BRUXISMO
Bruxismo infantil: el niño aprieta y rechina los dientes mientras duerme
Puede que hayáis notado que vuestro hijo, durante la noche, aprieta y rechinan los dientes. Se trata de un trastorno denominado “bruxismo”, que afecta entre un 10% y un 20% de la población, incluidos niños y embarazadas.
A los padres nos supone una preocupación, porque realmente oyes el rechinar de dientes incluso aunque el niño esté en otra habitación, y ves cómo aprieta muchísimo la mandíbula, de tanta presión parece que se vayan a romper los dientes. Por suerte, eso no va a suceder, aunque si el problema se alarga en el tiempo sí se puede observar la destrucción del esmalte y la dentina.
Se define el bruxismo como el hábito involuntario de apretar o rechinar las estructuras dentales sin propósitos funcionales. Este trastorno puede conllevar a dolor de cabeza y músculos de la mandíbula, cuello y oído.
Existen dos tipos de bruxismo: céntrico (apretamiento) y excéntrico (frotamiento); y puede ser diurno y nocturno, más frecuente en los niños, que son inconscientes del problema. El bruxismo diurno suele ser más apretador que rechinador, el bruxismo nocturno puede ser de ambas formas.
Este puede producirse por causas psicológicas o físicas.
Las causas psicológicas son todos aquellos trastornos o alteraciones que pueden desencadenar tensión emocional o estrés. Aquí tenemos por ejemplo los casos de hiperactividad o de niños muy activos que durante el día están nerviosos y continuamente haciendo cosas, al llegar la noche la actividad sigue de algún modo apretando y rechinando los dientes. La ansiedad es una causa frecuente de bruxismo.
Entre las causas físicas se incluyen dolores de cabeza, dolor de oídos, aparición de nuevos dientes o caída de los dientes de leche que dan nueva forma a la estructura bucal o una mala posición de los dientes que interfiera en la forma de cerrar la mandíbula. Aunque hay cierta polémica en esto, se suele pensar que en niños el bruxismo muchas veces puede coincidir con la presencia de parásitos intestinales, ya que la incomodidad que estos provocan se traduce en una intranquilidad y tensión del niño.
Bruxismo infantil
Tratamiento del bruxismo infantil
Probablemente este hábito de apretar y rechinar los dientes mientras duerme sea pasajero. Tal vez cuando pase la enfermedad o cuando pasen las situaciones de estrés para el niño, desaparezca. Lo que podemos hacer es observar cuándo hay bruxismo, que normalmente coincide con las situaciones mencionadas.
Por ello, cuando el diagnóstico es establecido durante un examen dental y si las lesiones son mínimas o imperceptibles, no está indicado ningún tratamiento local sino más bien se establece la atención a los trastornos de ansiedad.
Una forma de tratar este hábito de manera no invasiva es con terapias antiestrés, que en los niños pueden ser la práctica de un deporte, paseos, un baño relajante, un masaje, la lectura de un cuento, escuchar música, dormir con ellos… En relación a esto, hay que procurar que no se vayan tristes ni enfadados a la cama (ni que lo estemos nosotros con ellos).
En definitiva, buscar el modo de que el niño abandone los nervios antes de dormirse, y por supuesto nada de televisión u ordenador antes de ir a la cama, que hace que no estén “desconectados” ni tranquilos.
Como el tratamiento está relacionado con el riesgo de lesión dentaria y su posible afección muscular, en los casos más graves puede ser necesaria la colocación de una protección dental de resina o plástico, conocida como férula de descarga o placa miorrelajante, para impedir la lesión permanente y afección de los dientes.
Últimamente se suele desvincular el bruxismo del niño con la presencia de parásitos intestinales, aunque he de decir que en el caso de mi hija de tres años ha coincidido en un par de ocasiones que sí ha sido así. Si el niño se queja de picor o dolor en el ano, hay que llevarlo al pediatra porque probablemente tenga lombrices y hay que tratarlo.
Desde luego, no quiero decir que las lombrices sean el único motivo de bruxismo (esta teoría parece que no está totalmente descartada), pues tiene que haber una predisposición en la persona que suele rechinar los dientes, y tal vez sea la situación de sueño alterado (como cuando se está enfermo, hay algún dolor o se está ansioso…) lo que incremente el bruxismo.
La fisioterapia, con ejercicios musculares para ayudar a su relajación y disminuir el dolor provocado por la tensión bucodental, también está recomendada en ocasiones.
En definitiva, el bruxismo infantil se produce cuando el niño aprieta y rechina los dientes cuando duerme, y hay que estar atentos a su evolución e intensidad, intentando reducir las posibles causas que lo provocan para que el niño duerma más relajado y tranquilo y evitar problemas derivados de este trastorno.
RESUMEN:
El bruxismo es un trastorno a la hora de dormir en el que la persona que lo sufre, aprieta y rechinan los dientes, esto puede estar causado por tensión o ansiedad, y puede crear un desgaste de la dentadura y contracturas.
Posiblemente sea pasajero y la solución sean relajantes, fisioterapia y fundas para los dientes.
OPINION PERSONAL:
Es preferible evitar los medicamentos y propiciar un ambiente agradable a los niños.
DR. ESTIVILL Y DR. CARLOS GONZALEZ
DR. ESTIVILL:
http://www.librosestivill.com/wp-content/uploads/nivoslider4wp_files/4_s.jpeg
DR. CARLOS GONZALEZ:
http://www.plataformalavarden.com.ar/wp-content/uploads/2014/07/carlos-gonzalez.jpg
TERRORES NOCTURNOS
Terrores nocturnos: por qué ocurren y qué hacer al respecto
En este artículo
¿Qué son los terrores nocturnos?
¿Qué debo hacer si mi hijo tiene un terror nocturno?
¿Qué ocasiona los terrores nocturnos, y pueden evitarse?
¿Qué son los terrores nocturnos?
Los terrores nocturnos son alteraciones del sueño en las que el niño podría sentarse de repente al estar acostado, llorar, gritar, gemir, balbucear y sacudirse con los ojos bien abiertos, pero sin estar realmente despierto. Debido a que se encuentra en una especie de zona intermedia entre el sueño y la vigilia, no está consciente de tu presencia y no es probable que responda a nada de lo que digas o hagas.
Los investigadores consideran los terrores nocturnos como fallos misteriosos en las transiciones que normalmente hacemos con facilidad cada noche entre las diversas etapas del sueño. Hasta un 15 por ciento de los niños tienen terrores nocturnos en algún momento, empezando por lo general entre el año y los 5 años de edad, y continúa hasta los 7 años o incluso hasta la adolescencia. Un episodio puede durar de 2 a 40 minutos y, cuando termina, tu hijo se vuelve a dormir de manera abrupta sin recordar el incidente.
¿Qué debo hacer si mi hijo tiene un terror nocturno?
No trates de despertarlo. Y espera que tus esfuerzos por confortarla sean rechazados - realmente no se puede calmar a un niño que está teniendo un terror nocturno, y si tratas de cargarlo eso podría hacer que se pusiera peor. A menos que esté en peligro de hacerse daño, no intentes confortarlo físicamente. Sólo habla de manera calmada, colócate entre él y cualquier cosa que pudiera presentar peligro (la cabecera de su cama, por ejemplo) y espera a que pase la tormenta.
Antes de irte a acostar, toma las mismas precauciones que tomarías con alguien que camina despierto, ya que los niños que están sufriendo un terror nocturno a veces se bajan de la cama: recoge juguetes u otros objetos que estén en el piso con los que pudiera tropezarse, coloca una cerca protectora en la parte de arriba de las escaleras, asegúrate de cerrar todas las ventanas y de que las puertas que den al exterior estén cerradas con llave.
¿Qué ocasiona los terrores nocturnos, y pueden evitarse?
No existe una forma definitiva de evitar los terrores nocturnos, debido a que no se sabe exactamente qué los ocasiona. Lo que sí se sabe es que, por sí mismos, los terrores nocturnos no significan que el niño tenga un problema psicológico, ni siquiera que esté molesto por algo.
Los terrores nocturnos pueden resultar de un horario para dormir errático o insuficiente, o de cualquier tipo de falta de sueño. Resolver cualquier otra clase de problemas relacionados con el sueño que tenga tu hijo (como levantarse a media noche) y cerciorarte de que tenga una hora estable para irse a la cama, con una rutina tranquilizante, y de que obtenga suficientes horas de sueño puede ayudar a prevenir los terrores nocturnos.
En ciertos casos, estos terrores pueden suceder debido a apnea durante el sueño, un trastorno serio pero corregible en el que las anginas y los adenoides (tejido normal en la garganta) inflamados bloquean las vías respiratorias durante el sueño, dificultando la respiración y haciendo que el niño despierte parcialmente.
RESUMEN:
Los terrores nocturnos son trastornos del sueño en el que el niño puede gritar, cantar, correr… pero sin estar despierto, ni consciente.
No se debe despertar, porque realmente puede resultar inútil, y por otro lado el niño se sentiría desubicado. Lo único que podemos hacer es prevenir posibles daños, proteger al niño.
Estos trastornos suelen estar causados por momentos de estrés.
OPINION PERSONAL:
Consideramos que es importante explicar al niño lo que puede pasar y a los profesores. Y que sobre todo hay que mantenerse tranquilidad para poder trasmitirla.
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